domingo, 28 de junio de 2009

esquinas porteñas II

Cuando andás de viaje para adentro, los paisajes resultan en un reflejo invertido, convexo; pienso en una pecera vista desde el pez, en el viaje de las líneas desde la distorsión hacia lo nítido.
Esa esquina, vista desde adentro, es un país de extraños pasando hacia ningún lado, no sé que puerto esconde la ochava siguiente, de qué tristeza escapan calle arriba los que van con la cabeza gacha... las manos en los bolsillos esconderán qué diamante, qué papel arrugado, qué ultima palabra?
Extrañamente a salvo en mi cristal redondo, sonrío ante ese viento que doblega las ramas desnudas, ese viento que deja el barro del río en las banquinas, que remonta peces lentos, lentos, sobre el camino blanco que la luz del farol dibuja sobre el cielo de la calle.

3 comentarios:

teodoradorna dijo...

gueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesa, ni me odies ni escuches daddy yankee! que si es así me voy a ver obligada por mi parte a escuchar ricardo montaner!!!!!!!!!!!

hermoso como siempre
abrazos sigurrowsicos

Marie dijo...

y cada palabra abre un nuevo viaje a otro universo, tan lleno de sensaciones como el viento de invierno, como el olor de un café doble, como un abrazo que nunca termina de darse.

bellísimo

MaríaV. dijo...

solo bastaba un suspiro, palabras que colman el vacío... entrelazadas armoniosamente como un cálido abrazo que deja en el olvido a ese viejo y desolado Buenos aires que me había recibido... maravillosos tus escritos, inesperadamente y sin buscarlo caí en este blog, y ahora pienso en poesía al caminar por las calles de Buenos aires. evidentemente tienes un don... espero que sigas compartiéndolo, muchas gracias por haberlo hecho